abre grande

Parece que viene para acá, que ataca. Pero la verdad es que está inmóvil e indiferente. Abre la boca para nivelar su temperatura corporal. Pasa los días de verano tomando el sol y sólo caza por la noche.

En el Amazonas habíamos visto jacarés esquivos de lejos que evitaban a toda costa el contacto con humanos; nomás empezábamos a ir hacia ellos en la panga, se sumergían veloces en el agua. En el Iberá los vimos por montones y de cerquita. No se inmutaban, aún cuando estábamos a menos de un metro de distancia. La diferencia entre tener cara de la cena y vivir en una reserva protegida…

 

Posteado hace 9 años
TAGS: argentina, esteros del iberá, jacaré, reserva ecológica

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